Ni botón rojo ni nuevas habilitaciones: cómo sigue la cuarentena en Santa Fe

El presidente monitorea de cerca la situación de la provincia, una de las que más preocupa el gobierno nacional, y definirá con el gobernador Perotti la estrategia para las próximas dos semanas

l gobernador Omar Perotti esperará las definiciones nacionales antes de hacer su anuncio. Celina Mutti Lovera / La Capital

Santa Fe es una de las provincias que más preocupan al gobierno nacional por la escalada de contagios de coronavirus, razón por la cual el presidente Alberto Fernández y el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, están en estrecho contacto con el gobernador Omar Perotti para definir cómo seguirá la cuarentena en suelo santafesino. Según indicaron voceros de la cartera sanitaria nacional, el objetivo es que siga la semana próxima con estrictos controles y sin nuevas aperturas de habilitaciones, es decir, todo lo contrario a las flexibilizaciones que se viene instrumentando en ciudades como Buenos Aires.

El actual régimen de restricciones vigente en Santa Fe vence este sábado. Se espera que mañana Perotti anuncie que la cuarentena sigue sin cambios. De todos modos, fuentes de la provincia dijeron que esperarán lo que defina la Nación al respecto.

Además de Santa Fe, las otras provincias que más preocupan al gobierno nacional son Córdoba, Río Negro y Mendoza.

Las autoridades sanitarias miran con atención la ocupación de camas críticas, que en Rosario no logra bajar del 85 por ciento, y una escalada de contagios que oscila en los mil testeos positivos detectados a diario.

A raíz de que en estas provincias la situación es crítica, el presidente está manteniendo contactos permanentes con los gobernadores de las mismas, de manera tal que las decisiones de cómo seguirá el esquema de restricciones y flexibilizaciones se tomará en conjunto.

Lo concreto es que a pesar de las muy negativas variables sanitarias, tanto el gobernador Perotti como el intendente Pablo Javkin ya anunciaron que no se sumarán restricciones. El primero dijo directamente que eso “no es posible” y el segundo contarrestó los records de contagios con los duros índices de pobreza y desocupación que golpean a la ciudad.

Fuente: La Capital

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